En la era de la tecnología existen miles de ejemplos de negocios digitales dedicados a diferentes sectores. Desde Netflix, hasta BlaBlaCar pasando por la floristería que ves todos los días en tu calle.

Y es que ya es una realidad que Internet ha supuesto una revolución en el mundo, y por supuesto, a nivel empresarial. Son muchos los beneficios que esta gran red de conexiones ha aportado a los negocios, desde borrar las barreras geográficas hasta el ahorro que permite en infraestructura.

Por ello, han sido muchos y variados los modelos de negocio que se han creado aprovechando las herramientas que Internet ofrece. Si quieres saber más puedes acceder a más información con nuestro curso de digital business, quédate y te lo contamos.

 

Ecommerce

Los negocios ecommerce se basan en la realización de ventas online de productos y servicios; es decir, son como una tienda virtual. Un método de compraventa en donde Internet es el medio para realizar transacciones y contactar con sus consumidores.

No sólo mediante una página web, sino también las redes sociales poseen herramientas para organizar tu ecommerce. Estas, suponen una fuente informativa de gran impacto, y permiten acercarte y conocer más a tu público objetivo.

Este modelo de negocio ha sido clave para que pequeñas empresas puedan crecer, darse a conocer, y acceder a otros mercados, algo muy difícil de conseguir por la vía tradicional. 

El hecho de no necesitar grandes infraestructuras, y poder prescindir de limitaciones como el espacio de poseer una tienda física, el tiempo, o la logística, y los gastos que estas generan, han sido algunas de las principales causas que han favorecido la expansión de este modelo de negocio.

 

Marketing de afiliación

Cuando se trata de vender online, muchas veces conviene contar con aliados que hagan parte del trabajo por ti. Y de eso trata precisamente el marketing de afiliación: conseguir nuevos leads y conversiones a través de terceros.

El marketing de afiliación es un tipo de marketing digital en la que el anunciante paga únicamente por los resultados obtenidos (conversiones, leads, clics, etc.). Para conseguir estos resultados, los productos o servicios se promocionan mediante sitios de terceros o afiliados, que les dan espacio a los anuncios a cambio de una comisión.

 

SAAS

El modelo SaaS, Software as a Service, es uno de los modelos de negocio más frecuentes si pensamos en empresas o start-ups digitales de hoy en día. Se trata de una variación del modelo de suscripción, y en él, el cliente tiene que pagar una cuota mensual/anual para poder acceder al servicio que ofrece la empresa.

Algunos de los ejemplos más famosos de empresas de SaaS son Asana, Slack, Zoom o Talkdesk.

El modelo SaaS presenta una serie de ventajas. Debido a que el cliente no paga por el software como tal, sino por el uso del mismo, y así, es el proveedor del servicio el que se encarga de controlar el estado y calidad del mismo.

 

Marketplace

Los negocios de tipo Marketplace o Peer To Peer (p2p) se diferencian porque ponen directamente en contacto a las dos partes que participan en una transacción, ya sea de productos o de servicios. En este modelo de negocio tenemos a Uber, Airbnb, eBay o Blablacar.

Es necesario que ambas partes participen, ya que una no se puede dar sin la otra. Es decir, ninguno de estos ejemplos, mencionados anteriormente, podrían funcionar si no tuvieran el contacto de sus clientes.

En este modelo, los negocios están muy atentos a las demandas del mercado. La plataforma agrega la oferta de los «propietarios» del producto o servicio, conocidos como owners y la demanda de los clientes. Es decir, el marketplace es un proveedor de acceso a mercado tanto a owners como a seekers.

 

Marketing de Influencers

El marketing de influencers es una poderosa herramienta que pueden utilizar las marcas dentro del mundo digital para lograr sus objetivos. Consiste en comunicar a los consumidores un producto o servicio o algún aspecto de este a través de usuarios con gran capacidad de influencia sobre la opinión de otros.

Un influencer es un usuario – blogger, instagramer o youtuber –  que cuenta con credibilidad ante un público determinado, acerca de un tema en concreto. Estas personas son líderes de opinión en los medios digitales en los que actúan y, por tanto, pueden llegar a modificar la opinión de los consumidores sobre un producto e influir en su decisión de compra.

 

Freemium

Este término fue acuñado por el empresario estadounidense Fred Wilson. Se trata de una combinación de las palabras «Gratis» y «Premium». La idea detrás de este modelo es ofrecer una parte del producto o contenido de forma gratuita mientras se reserva el buen contenido para que sea de pago.

El contenido de pago para los usuarios es conocido como Premium. 

A veces, el contenido de negocios tipo Freemium incluye publicidad o marketing integrado aunque la esperanza de este modelo sea que las ganancias gracias a los usuarios Premium sean suficientes.

El ejemplo más representativo es el de Spotify; en su versión gratuita, puedes escuchar música de forma ilimitada pero con anuncios cada cierto tiempo y sin poder elegir canciones dentro de un álbum.

Mientras que para los usuarios a los que esto les estropee tanto la experiencia de uso de Spotify, les compensa pagar la cuota mensual, estos serán los usuarios de pago. Los demás, seguirán en la capa gratuita. También otras compañías como Adobe o Skype son ejemplos de este modelo.

 

Modelo de suscripción

Este es el modelo que más se ha desarrollado desde la aparición de Internet, y es que realmente estamos viviendo en una economía de suscripción.

Un modelo de suscripción consiste en vender un producto o servicio a los clientes por el que han de pagar de forma recurrente para poder acceder al mismo. Si dejan de pagar dejan de tener acceso al producto.

Suelen ser servicios enfocados en clientes directos, más que a empresas ya que estas suelen requerir de productos personalizados como ocurre con los SaaS.

Las plataformas de entretenimiento, y cine a la carta, son algunos de los mejores ejemplos de negocio centrados en el cliente que conocemos hoy, desde Netflix, HBO, Showtime y Amazon Prime.